El actual Polígono Barreiros es fruto de la iniciativa privada y de la necesidad que tuvieron las primeras empresas de buscar terrenos fuera del área industrial de San Cibrao, un hecho que marcó la particular fisonomía del Polígono, levantado en su mayor parte a lo largo de la carretera N-525.

En 1975 se instalaba en esos terrenos la primera empresa, «Louzán y Bertolez S.L.», dedicada a la automoción, aunque habría que esperar hasta 1997 para que la zona fuera reconocida, a efectos legales, como Polígono.

Tres décadas después, Barreiros cuenta con más de 100 empresas que dan empleo directo a más de un millar de trabajadores.

La cercanía con la ciudad de Ourense y la buena conexión con la La-52 (Vigo-Madrid), convierten al Polígono Barreiros en un área empresarial muy interesante para situarse como empresa.